Cómo olvidarse cómo
desalojar el crudo
recuerdo de la muerte
esa desgarradora memoria
esa herida.
Si es el precio increíble
el altísimo orgullo.
Andar diciendo muerte
Si alguien dijera ahora
aquí estoy y tendiera
una mano cautiva que se desprende y viene
la tomaría
creo
Si no estuviera aquí
si fuera adonde viven las gentes
a lugares violentos donde se vive o muere
y viviera o muriera de una vez
no diría
qué soledad
qué horrible soledad
cada noche
Me callaría
a qué
andar hablando a qué
andar diciendo muerte
cuando la vida estalla
andar diciendo muerte
cuando vaya a encontrarla
al volver una esquina.
Todo es muy simple
Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reirme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.
Brasil amado não porque seja minha pátria,
Pátria é acaso de migrações e do pão-nosso onde Deus der…
Brasil que eu amo porque é o ritmo do meu braço aventuroso,
O gosto dos meus descansos,
O balanço das minhas cantigas amores e danças.
Brasil que eu sou porque é a minha expressão muito engraçada,
Porque é o meu sentimento pachorrento,
Porque é o meu jeito de ganhar dinheiro, de comer e de dormir.
Fragmento de O Poeta come amendoim (de Mário de Andrade)
Recuerdo una historia que alguien me contó alguna vez.
Un hombre nace heredero de una enorme fortuna. Bello, seductor, es bueno para los deportes. Se dedica a vivir al límite. Se casa varias veces con mujeres hermosas pero una y otra vez las engaña. Sus matrimonios se destruyen, uno tras otro. Malgasta su fortuna, contrae deudas, se ve envuelto en estafas. Se enterga a la bebida y al juego. Un dia se descubre a sí mismo solo y desdichado y resuelve matarse. Cuando está por saltar al vacío, Dios le habla: “¿Qué pasa contigo? Eres un desperdicio. Te he dado todo y todo lo has malgastado. Es una vergüenza. Empezarás de nuevo, pero esta vez harás las cosas bien.”
El hombre vuelve a la vida pero esta vez se muestra ahorrativo y prudente, gana mucho dinero pero se cuida muy bien de gastarlo. Evita rodearse de personas que puedan llevarlo por el mal camino. Se muestra cauto en el amor y no deja que nada lo aleje del orden que se ha impuesto. Nunca comete un error, nunca hace nada mal. Pero llega un dia en que descubre que está tan solo y desdichado como la vez anterior, … o aún mas. Cuando está por saltar al vacío oye la voz de Dios nuevamente: “Salta”, le dice Dios. “No hay nada que hacer contigo. Eres un idiota!”